Limpieza, entrega y desapego

No siempre es posible tener las ideas claras acerca del “trabajo” que tenemos que realizar para conseguir aumentar suficientemente nuestra vibración camino a la ascensión, dejadme entonces que os cuente las cosas de otra manera.

Empecemos por el hecho de que cada uno vive en un apartamento (nuestra interioridad), lo cual pertenece a una finca situada en una enorme ciudad tal como se ve en las películas futuristas. Fuera todo está oscuro, triste y con una vegetación casi ausente.

El mundo material lo  invadió todo, y miles de vehículos voladores circulan  entre edificios-torres gigantescos dónde hasta la torre Eiffel sería más pequeña que la clase de árbol que podemos encontrar en nuestras aceras. Aquí están las imágenes que muchos autores de ciencia-ficción nos transmiten de forma subliminal, ellos soló perciben amontonamientos y vida automatizada en nombre del progreso y de la ciencia.

En esto, no están tan equivocados, ya que nuestra civilización actual soló conoce el hormigón y el asfalto como progreso, mientras los “agricultores” se empeñan en arrasar la naturaleza para conseguir unos campos gigantescos perfectamente rectos y así tener mayor rendimiento…

Supongo que podéis haceros una idea bastante clara de la imagen de fondo, sabiendo que sois soló una ficha numerada que tiene como alimento “espiritual” todo lo que se proyecta en la pantalla del televisor. ¡Este mundo os parece tan real que estáis convencidos de que nunca podréis salir de este… vivo!

Todo parece tan inamovible, tan indestructible, que pensáis que no existe salida ninguna para un cambio profundo y drástico. Hay tantos autómatas, tanto humanos como mecánicos, que no podéis imaginar que en un pispás os será posible cambiar vuestra rutina cotidiana…

A esto lo podemos añadir que nuestra planeta es un vehículo espacial que viaja en el espacio y equipado con una consciencia. Por este motivo, para empezar y como cualquier vehículo circulando por el Universo, es necesario hacer frecuentemente unos lavados…

Es decir que el agua (la consciencia) se esparcirá a través de la apisonadora  sobre la carrocería externa del planeta. De esta manera, los habitantes (les Moi-si-sûr)* recibirán una compresión y un lavado con una rapidez nunca vista hasta ahora.

Al igual que yo, sabéis que hay unos programas cortos pero también largos para volverse luminosos y relucientes.¡ Hoy día, se nos regala el pack completo, ya que la Fuente decidió que merecemos lo mejor si queremos volver a empezar con buen pie!

Hace unos años, quizás unos diez años, Urantia Gaia entró en el túnel de lavado. Antes, soló recibíamos salpicaduras de agua, pero la apisonadora no estaba aún en funcionamiento. Ahora, sabemos que el parabrisas está despejado y muchas personas de esta humanidad están atraídas por un tipo de luz nueva.

Así es como cada uno de nosotros, encerrado en un piso, este mismo también totalmente imbricado en el engranaje de una institución-organización altamente inhumana ya que lógica y sobretodo edificada en el rendimiento financiero, está mirando por la ventana de los futuros posibles.

Los individuos un poco curiosos, y sobretodo aventureros, los que se atrevieron a levantar la persiana de la 3D, descubrieron que existe una luz especial (el amor incondicional-la 4D) que busca iluminar vuestra interioridad. Está claro que esta luz no se parece nada a la luz de una bombilla. En primer lugar, es gratuita y sobretodo nutre vuestro corazón.

Pero aunque pudiésemos vislumbrar esta luz nueva por los cristales de la ventana, no podíamos sentir el viento de 5D removiendo el peso de las partículas suspendidas dentro de esos campos electromagnéticos artificiales. Fue soló gracias a algunas ráfagas (erupciones solares) que el aire nuevo pudo a veces entrar por el conducto de aireación.

Claro que nos gustaría abrir esta ventana para respirar a pleno pulmón. Sin embargo algo nos lo impide. Primero, las ventanas pesan mucho, tienen doble acristalamiento compuesto con un cristal de miedo y un cristal de prohibición y en el medio un vació llamado ignorancia. Además, el sistema de apertura está protegido por códigos socio-político-religiosos para que no nos tiremos al vació de lo absoluto, ya que el sistema nos necesita para vivir y sobre-vivir.

Además hay otra cosa y es la más importante, se trata de la presión interna que impera dentro del cuarto. Efectivamente, a lo largo de nuestras vidas, hemos llenado este cuarto, este interior, con todos los muebles de la educación, con la vajilla de la normalidad, y con todas las estanterías de libros de espiritualidad. Y ni siquiera me atrevo en mencionar las alfombras y moquetas de conveniencia y egoísmo, sin olvidar los juguetes triviales del cuerpo de deseo.

Entendéis entonces, que desde que el recién-nacido llegó a este cuarto, con igual cantidad de aire, el volumen del aire ha sido comprimido por todos esos trastos. No obstante, por motivos obvios de seguridad, como cualquier puerta o ventana, los postigos se abren hacia el interior (hay que tirar hacia uno-mismo para salir).

Efectivamente, cada uno se debe de retener su “mierda” para evitar que los pasillos, escaleras y dependencias estén completamente abarrotadas. Es así que desde que llegamos a este mundo, hemos ido acumulando según las leyes del consumo excesivo. Estamos entonces muy alejados del principio manifestado por un gran iniciado quien decía que si no volvemos a ser como niños la partida simplemente estará jodida.

Tenéis entonces que entender que una limpieza se impone, no en el sentido de purificarse, lo que equivaldría a quitar el polvo de los libros y del mobiliario, sino en desapegarse de la utilidad de esos objetos estorbosos que os impiden abrir la ventana para respirar y que sobretodo no os permiten abrir la puerta para largaros a otro sitio.

Por consiguiente, soltando “cosas” que consideráis importantes en vuestras vidas, que reflejan lo que pensáis ser, hará que poco a poco el sentido del “desapego” cobre sentido para vosotros. Desapegarse quiere decir desatarse. Es decir acabar con las tareas que estorban vuestro espacio de vida interior, vuestra interioridad.

Está claro que estaría bien empezar por el voluminoso televisor, ya que luego le seguirá el sofá a juego con él sin más problemas. Luego os podréis ocupar del resto de la vivienda (los placeres y las baratijas), después pasaremos a la habitación (el deseo y el coger), y acabaremos probablemente con la cocina.

Mientras tanto tendremos que repasar la  biblioteca, las fotos y pósteres para finalmente encargarse del tapiz del pasado en el cual están incrustados nuestras emociones y bloqueos. Por ultimo, quitaremos la moqueta afectiva así como las alfombras de creencias y oraciones.

Concretamente hablando, soló cuando hayáis vaciado el piso de todo lo que forma vuestra personalidad volveréis a encontrar la presión interior que teníais cuando llegasteis a este mundo. Estaréis de nuevo como niños y podréis entonces sencillamente abrir la ventana. En esas condiciones, bajo presión de la primera ráfaga de viento, los postigos temblaran para dejar pasar el aire fresco y vigorizante.

Oxigenados por las partículas adamantinas (y no con el prana que a penas puede sobrevivir en el aire interior viciado), os lo pasareis genial viviendo el momento presente en el cual el sueño estará aun más realista que la realidad que vivíais antes. Entonces haciendo un vacío interior, vaciando el piso de todos los trastos viejos, veréis la puerta de entrada hacia el nuevo mundo abrirse.

Como la presión exterior aumenta a través de las energías enviadas por La Fuente, no será necesario decapar las paredes del apartamento de todas las porquerías heredadas por los antiguos inquilinos. Efectivamente, llevamos en nosotros unas cuantas capas de karma (las de nuestros antepasados así como las nuestras).

Por esto, no sirve de nada querer limpiar en profundidad para obtener el derecho a la ascensión, ya que no serán solá unas gotas de agua que caerán sobre el coche, ¡sino la apisonadora la que presionará suficientemente para decapar hasta los huesos! Aprovechemos entonces al máximo para quitar todos los estorbosos muebles durante el paso de la apisonadora.

Entonces haciendo el vaciado interior, podremos tirar el batiente de la puerta de salida hacia nosotros y cruzar este umbral que nos llevará al escalón de 5D que nos espera desde hace tanto tiempo. Está claro que tropezaremos con la alfombra (llamada el Guardián del Umbral) para comprobar que no llevamos con nosotros unos residuos pegados a la suela de los zapatos…

Tenéis que entender que cuando llamaran al la puerta (vuestro YO superior), seria mucho mejor que el pasillo de entrada este suficientemente despejado para abrir la puerta. Pensad sobretodo en la alfombra de la entrada (la religión, lo espiritual) o en la moqueta (las emociones, lo afectivo), ¡ya que son trampas que bloquean cualquier puerta!

Aquí se acaba mi pequeña anécdota que a su manera dice también que ya no hay tiempo para perder tiempo en el hacer exterior, en el “tengo que”, en el “no puedo hacerlo de otra manera”, “tengo que ir”, “son amigos”… El Nuevo Mundo está en vosotros y no fuera de vosotros. Todo lo que está fuera de vuestro apartamento ya no es asunto vuestro.

Entonces, dejad de moveros para mejor este mundo agonizando, porque el Nuevo Mundo nacerá primero en vosotros para luego materializarse fuera, y no al revés. No esperéis a que todas la condiciones exteriores sean culminantes para empezar con el vaciado, ya que el caos irá creciendo a medida que se removerá toda la mierda.

Aislados en vuestra interioridad y echad fuera todo lo que podéis, primero con el desapego de la importancia o el because del mueble, luego desapegados de él sencillamente. Esto se hará con fluidez, ya que el agua de la conciencia es omnipresente.

Entonces sed fluidos, no hagáis resistencia y así el piso se vaciará mucho mas rápido que lo imagináis. Se dijo que él que querrá salvarse el pellejo (su personalidad, sus muebles, sus pertenencias) perderá la vida, mientras el otro la ganará.

No perdáis más tiempo en el exterior, y “dejad los muertos enterar a los muertos”. Ved donde está lo vivo, y os puedo asegurar que está dentro de vosotros, en lo más profundo de vosotros, en lo más profundo de vuestro ser, aquí donde mora vuestro espíritu.

Laurent Dureau

Articulo publicado inicialmente en el blog 5D6D el 18 de agosto del 2011 y actualizado en el blog 345 el 24 de octubre del 2012.

*Moi-si-sûr: del francés moisissure=hongo, mohos / Moi=yo-si=tan-sûr=seguro

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